El término hispánico deriva de la palabra «Hispania», que era como los fenicios denominaban a la península Ibérica («Iberia» para los griegos), y que posteriormente los romanos latinizaron para nombrar Hispania como una división político-administrativa territorial. Durante la Edad Media, por derivación de Hispania, se llama españoles a todos los reinos cristianos peninsulares, por ejemplo, Jaime I de Aragón en sus crónicas se refiere a sus conquistas para la "mayor gloria de España", o durante un concilio en Francia para una nueva cruzada, al no aceptarse su propuesta de hacerla inmediatamente dice "Barones, ya podemos marcharnos: hoy a lo menos hemos dejado bien puesto el honor de España". Esta denominación queda en desuso en Portugal tras la segunda independencia en1640, y continúa para España, nombre bajo el que también estaban incluidas las diferentes provincias y virreinatos de ultramar. De este origen es de donde proviene la definición actual.
El término hispano es una derivación de España -que deriva a su vez de Hispania-. Según las definiciones que da la Real Academia Española del término «hispano», estos son los habitantes de la antigua Hispania romana (habitantes de la península ibérica) y los ciudadanos de las naciones de Hispanoamérica, entre las que se incluyen España y los países hispanohablantes de América, África y Asia así como los habitantes de Estados Unidos que sean originarios de alguno de estos países. El término «hispanoamericano» viene a significar lo mismo en sus distintas definiciones ya que agrupa a españoles y americanos de países de Hispanoamérica.2
En competencia con el término "hispano" para referirse a "Hispanoamérica", surge por creación de un embajador francés durante la segunda mitad del siglo XIX el término "Latino América", y "latino", con el objetivo de separar emocionalmente a los países recientemente independizados de España y favorecer los intereses franceses en América. El uso correcto de latino es exclusivo a la zona del Imperio Romano del Latio, donde se encontraba Roma y a esa misma zona actualmente; y que comprendería la mayoría de la península itálica con la salvedad de la parte norte (que fue una conquista romana a los celtas), haciendo el término latino referencia a Roma, a esa zona del Imperio, el Latium, y a su idioma, el latín.